Desarrollo del cerebro y los ojos
¿Cómo se comportará su pequeño(a) cuando sea mayor? ¿Será extrovertido(a)? ¿Reservado? ¿Intuitivo? ¿Ingenioso? ¿Una forma de solucionar el problema? Depende en gran medida de cómo esté programado genéticamente. Pero algunas respuestas también dependen, en gran medida, de lo que ocurre durante sus primeros tres años.
A continuación, lo que puedes hacer para ayudar a asegurarte de que obtenga un comienzo firme.
- ¿Por qué son críticos los tres primeros años de vida para el desarrollo del cerebro?
- ¿Qué puede hacer para estimular el desarrollo del cerebro?
- ¿Qué función juega la nutrición en el desarrollo de los ojos y del cerebro?
- ¿Cómo puede asegurarse que su bebé prematuro crece fuerte y saludablemente?
- ¿Cómo puede asegurarse de que la nutrición de sus hijos pequeños sea adecuada?
¿Por qué son críticos los tres primeros años de vida para el desarrollo del cerebro?
Durante los tres primeros años de su bebé, su cerebro crecerá drásticamente, produciendo miles de millones de células y centenares de billones de conexiones entre ellas. Increiblemente, a la edad de 3, su cerebro habrá crecido alrededor de 80% de su tamaño en la adultez.
¿Qué puedes hacer para estimular el desarrollo del cerebro?
Se puede estimular el cerebro del bebé de forma tan simple como hablarle, arrullarle, acariciarle y hacerle esos ruidos graciosos que sólo tú y la bebé entienden. Estas interacciones diarias fáciles ayudan a desarrollar su cerebro.
Los colores, sonidos y movimientos también estimulan su cerebro. Los juguetes infantiles sencillos, como los móviles de cuna, son ideales para el desarrollo del cerebro. Y cuando la bebé está más grande, su cerebro será estimulado por juguetes y actividades que son coloridos, con texturas y sonidos, como libros, bloques y pelotas. Es el momento perfecto para buscar una copia de Goodnight Moon.
¿Qué papel juega la nutrición en el desarrollo de los ojos y del cerebro?
Si lacta o alimenta con fórmula a la bebé, desearás proporcionarle los nutrientes que necesita para el desarrollo del cerebro y los ojos. La leche materna contiene ingredientes clave: Luteína, DHA (ácido docosahexaenoico) y ARA (ácido araquinódico), que apoyan el desarrollo mental y visual.
Además de contener DHA/ARA, Similac contiene luteína, un nutriente importante que los bebés pueden obtener de la leche materna y Similac. Es especialmente útil ahora, durante este período crítico del desarrollo del cerebro y los ojos de su bebé. Un nuevo estudio demuestra que la luteína se encuentra en partes del cerebro que se relacionan con la memoria y el aprendizaje. Además, los últimos avances de la ciencia sugieren que la luteína puede ayudar a proteger los ácidos grasos omega como el DHA.
Si eliges suplementar su nutrición, puedes confiar en la marca Similac para proporcionar una fórmula que satisfaga las necesidades nutricionales de tu bebé.
¿Cómo puede estar segura de que su bebé prematura crece fuerte y saludable?
Una de las mejores formas de ayudar a crecer fuerte a su bebé prematura es darle la nutrición apropiada. Similac Expert Care® NeoSure® aporta a los bebés prematuros más proteínas, vitaminas y minerales que las fórmulas para bebés nacidos a término.
¿Cómo puede asegurarse de que la nutrición de su bebé que comienza a caminar sea adecuada?
Cuando tu bebé comienza a consumir alimentos sólidos, puede sorprenderte saber que realmente está obteniendo menos nutrientes, en especial si es renuente a comer.
Los datos de una encuesta sobre alimentos* han demostrado que muchos bebés mayores no están recibiendo la cantidad recomendada† de nutrientes clave necesarios para el crecimiento. Reveló que 20% de bebés mayores no está recibiendo la cantidad recomendada de calcio; 26% no está recibiendo suficiente hierro y más de 75% no está recibiendo suficiente Vitamina E.
Al suplementar la dieta de tu bebé con Similac Go & Grow®, puedes ayudar a garantizar que reciba la cantidad diaria recomendada de nutrientes clave que necesita para tener un firme comienzo en la vida
*NHANES 1999 a 2000Encuesta realizada por los NIH/CDC.
†La proporción de los bebés entre 1 y 2 años de edad que no cumplen con el 100% de la DRI (1997-2002) recomendada actualmente

